Leopardo de las Nieves es el título honorífico que da la Federación rusa de montañismo y escalada, a todos aquellos montañistas que consiguen conquistar con éxito la escalada a las 5 montañas más altas de la antigua URSS, las cuales son: Pico Comunismo (7.495 m.), Pico Pobeda (7.439 m.), Pico Lenin (7.134 m.), Pico Khorzeneuskaya (7.105 m.) y el Pico Khan Tengri (7.010 m.).
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Pero ¿Qué tiene de especial este título honorífico? Es algo relativamente personal y hasta extraño si se quiere, pero de estas conexiones es que nacen los sueños, al menos en mí es así. El título me enamoró, específicamente la palabra “leopardo”, por el hecho de que cuando era niño, mi abuelo paterno, con quien viví 5 años de niñez en el Líbano, me decía "leopardo" de vez en cuando. Una vez dijo como aconsejándome o queriendo hacerme ver algo, con una ligera carga de desespero "tú eres como un leopardo, tú no eres como ellos” (refiriéndose a los demás niños de donde vivíamos).
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La palabra leopardo en árabe quiere decir algo así como "muy ágil" o "determinante". Lo curioso es que esto no fue sólo de niño, en el último viaje al Líbano, en el 2001, lo volvió a decir y esta vez al decírmelo delante de los demás, yo simplemente sonreía y lo tomaba como un halago de un viejo que me quiere por haberme casi criado, nada más.
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Al toparme por "casualidad" con el nombre de este título honorífico de la Federación rusa de montañismo y escalada, vinieron los recuerdos de todas las veces que él, hoy con 96 años de edad, me llamó de esa manera. Leí "Leopardo de las nieves”, esta pequeña frase hizo eco en mi cabeza, llamó mi atención al 100%, investigué de que se trataba, averigué todo lo que pude, pregunté y al saber todo, nació una meta vinculada a otra, una meta en el camino de otra, en el camino de la meta mayor, todo era perfecto y encajaba con una exactitud sorprendente, 5 picos de 7000 metros, la antesala a cualquier 8000, el entrenamiento y la experiencia ideal y necesaria para poder aspirar a un 8000. ¿Acaso esto era una señal? o ¿una simple coincidencia? ¿Será posible que mi abuelo sin saberlo y sin siquiera sospecharlo, me dio en aquel entonces, una señal para el futuro que marcaría mi camino y me ayudaría a completar el fragmento más importante de todos?.
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Hoy doy por entendido que sí. Fue, es o será una pieza clave y la más importante. Es una flecha que me indica el camino hacia donde debo dirigirme, es una gran señal; se que conquistando el "Leopardo de las nieves" estaré en la ruta del peregrinaje de mi vida, que me llevará a lograr lo que siento como mi misión y lo más importante de mi existencia. La meta tiene una ruta a seguir y gracias a una de las personas que más amo y a quien más le debo, sé cual es. Sólo espero que algún día pueda explicarle cuanto ha ayudado el inocente sobrenombre que me colocó.
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Si un día logro obtener este título honorífico sin perecer en el camino, se lo dedicaré a él, quien ya lo habrá conseguido a través de mí y yo por él.
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Gracias.
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Pero ¿Qué tiene de especial este título honorífico? Es algo relativamente personal y hasta extraño si se quiere, pero de estas conexiones es que nacen los sueños, al menos en mí es así. El título me enamoró, específicamente la palabra “leopardo”, por el hecho de que cuando era niño, mi abuelo paterno, con quien viví 5 años de niñez en el Líbano, me decía "leopardo" de vez en cuando. Una vez dijo como aconsejándome o queriendo hacerme ver algo, con una ligera carga de desespero "tú eres como un leopardo, tú no eres como ellos” (refiriéndose a los demás niños de donde vivíamos).
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La palabra leopardo en árabe quiere decir algo así como "muy ágil" o "determinante". Lo curioso es que esto no fue sólo de niño, en el último viaje al Líbano, en el 2001, lo volvió a decir y esta vez al decírmelo delante de los demás, yo simplemente sonreía y lo tomaba como un halago de un viejo que me quiere por haberme casi criado, nada más.
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Al toparme por "casualidad" con el nombre de este título honorífico de la Federación rusa de montañismo y escalada, vinieron los recuerdos de todas las veces que él, hoy con 96 años de edad, me llamó de esa manera. Leí "Leopardo de las nieves”, esta pequeña frase hizo eco en mi cabeza, llamó mi atención al 100%, investigué de que se trataba, averigué todo lo que pude, pregunté y al saber todo, nació una meta vinculada a otra, una meta en el camino de otra, en el camino de la meta mayor, todo era perfecto y encajaba con una exactitud sorprendente, 5 picos de 7000 metros, la antesala a cualquier 8000, el entrenamiento y la experiencia ideal y necesaria para poder aspirar a un 8000. ¿Acaso esto era una señal? o ¿una simple coincidencia? ¿Será posible que mi abuelo sin saberlo y sin siquiera sospecharlo, me dio en aquel entonces, una señal para el futuro que marcaría mi camino y me ayudaría a completar el fragmento más importante de todos?.
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Hoy doy por entendido que sí. Fue, es o será una pieza clave y la más importante. Es una flecha que me indica el camino hacia donde debo dirigirme, es una gran señal; se que conquistando el "Leopardo de las nieves" estaré en la ruta del peregrinaje de mi vida, que me llevará a lograr lo que siento como mi misión y lo más importante de mi existencia. La meta tiene una ruta a seguir y gracias a una de las personas que más amo y a quien más le debo, sé cual es. Sólo espero que algún día pueda explicarle cuanto ha ayudado el inocente sobrenombre que me colocó.
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Si un día logro obtener este título honorífico sin perecer en el camino, se lo dedicaré a él, quien ya lo habrá conseguido a través de mí y yo por él.
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Gracias.



